Martes, Mayo 22, 2012

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SOCIEDAD ESPAÑOLA DEL DOLOR

“El tratamiento del dolor aún no tiene la categoría que se merece”

Manuel A. Camba, presidenteManuel A. Camba, presidenteLa Sociedad Española del Dolor (SED ) es una asociación profesional, multidisciplinar y sin ánimo de lucro, fundada en junio de 1990 con la intención de promover trabajos científicos sobre los mecanismos y el tratamiento del dolor.

La Sociedad Española del Dolor ha cumplido recientemente 20 años. ¿Cómo ha sido la trayectoria desde el inicio?
La trayectoria que ha tenido la sociedad ha sufrido altos y bajos, como la vida misma, pero en estos momentos está en una buena situación. Es de carácter científico y con fines no lucrativos. Contamos con 1.300 socios en la actualidad, muchos de ellos procedentes de Latinoamérica.

¿Con qué fines se crea la sociedad?
La idea era dar a conocer en España el tratamiento del dolor. Seguimos los pasos de una sociedad americana que, ya en 1972, se creó con estos mismos ideales.

¿Cuáles son sus objetivos?
Principalmente, divulgar el tratamiento del dolor en todo el mundo hispano. En segundo lugar, hacer entender a las autoridades sanitarias que es necesario el desarrollo de este tratamiento en los hospitales. En este momento ya se ha conseguido mucho, pero todavía está muy lejos de lo que tendría que ser. No está considerada una especialidad médica, debido esto a una cuestión legal. Por este motivo, intentamos que al menos sea considerada un área de capacitación, lo cual sería importante para el desarrollo del tratamiento. Por otro lado, un hecho importante sería que las unidades del dolor salieran fuera de los servicios de anestesiología, que sean unidades independientes.

¿Qué relación tienen con la Asociación Internacional Para el Estudio del Dolor (IASP)?
Somos sus representantes en España, de hecho. Les pasamos información sobre nuestras actividades de manera anual y acudimos a los congresos mundiales formando parte activa de los mismos. Por este motivo, la relación es directa y el apoyo activo. Participamos también del Día Mundial del Dolor, que cada año está dedicado a un tema distinto. Además, colaboramos con otras entidades con las que tenemos convenios, por ejemplo, con la Sociedad Española de Neurología para colaboraciones referentes al dolor neuropático.

¿Cuántas personas forman la junta directiva?
Somos trece personas de distintas regiones y distintas especialidades. Pero la entidad que manda en la asociación es la Asamblea de Socios, que se reúne una vez al año. La junta expone su programa, se presentan cuentas, actividades y entonces la asamblea expone su punto de vista.

¿Qué requisitos son necesarios para asociarse?
Es necesario tener interés en este tipo de tratamiento y trabajar en esta especialidad. Dentro de la sociedad, tenemos un 85-90% de anestesiólogos. Hay también internistas, neurocirujanos, rehabilitadores, reumatólogos, entre otras especialidades, cualquiera que tenga una mínima relación con el dolor.

¿Qué actividades lleva a cabo la Sociedad Española del Dolor actualmente?
La sociedad, como una empresa, desarrolla un programa de trabajo que se basa, primero, en la formación. Así, pusimos en marcha un master universitario dedicado al dolor, en colaboración con la Universidad Miguel de Cervantes de Valladolid, de dos años de duración para profesionales médicos. Asimismo, contamos con una revista propia en la que publicamos todos los trabajos relacionados con la materia que nos ocupa. Tenemos una web, que ha sido premiada incluso como mejor web del mundo sanitario hace unos años. Todos los años hacemos reuniones y un congreso nacional, alternándose cada año. Allí todos los profesionales que quieran acudir exponen sus trabajos, comparten ideas, casos y opiniones. Por otro lado, tenemos grupos de trabajo relacionados con el dolor que trabajan en torno a determinadas patologías concretas, sacando adelante proyectos sobre esos temas concretos que comparten con otros compañeros y asociados.

¿Cuáles son los proyectos de futuro que la sociedad está pensando acometer?
Queremos seguir trabajando como hasta ahora, intentando que el tratamiento del dolor sea conocido. Es muy importante que el desarrollo de las unidades del dolor adquiera un ritmo mucho mayor al que tiene en este momento.
Por otro lado, también hay que trabajar en el área de acreditación del dolor, porque esto mejoraría la calidad en la atención a los pacientes. Los profesionales se podrían forman mejor y con mayor experiencia. El problema muchas veces es que la técnica está algo denigrada porque en ocasiones no se obtienen buenos resultados a causa de la experiencia del profesional, debido a que en ocasiones este tratamiento se sale de su área de origen. Hay que conseguir que el tratamiento del dolor consiga la categoría que se merece y la que ha adquirido en otros países.

Salud y Belleza Madrid

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