Martes, Mayo 22, 2012

Banner

Banner

Banner
Consejería de Salud y Consumo Islas Baleares

Repensar el sistema sanitario para hacerlo más eficiente

Vicenç Thomàs Mulet, Consejero de SaludVicenç Thomàs Mulet, Consejero de SaludLa sanidad no es un producto de consumo, sino un derecho social, un pilar del estado de bienestar. Tiene capacidad para ofrecer puestos de trabajo directos e indirectos, genera  riqueza en el campo de la innovación y de la investigación, pero no podemos obviar las amenazas que afectan a la sanidad pública y que pueden poner en peligro su sostenibilidad.

En 2011, hemos de aprovechar la actual situación de crisis para mejorar la gestión sanitaria y apostar por técnicas más eficaces y menos costosas. Se trata de repensar nuestro sistema sanitario, que en general es modélico y robusto en su concepción, para hacerlo más eficiente; de valorar la concordancia entre el esfuerzo económico, los niveles de salud y la propia satisfacción de los usuarios; y de utilizar la actual coyuntura para establecer unas bases de futuro que no pongan en riesgo la continuidad de la parte esencial de nuestro modelo.

En cualquier caso, lo que ha de ser elemental y perdurable es la voluntad de dar la seguridad a los ciudadanos de que siempre contarán con unos servicios sanitarios públicos, iguales para todos, universales y gratuitos, con un alto nivel de accesibilidad y capaces de cubrir todas las necesidades básicas sin más limitación que la que marquen los criterios médicos y la eficiencia social. No hemos de perder de vista que la mejor manera de alcanzar esta eficiencia es aplicando fórmulas de gestión capaces de adaptarse a los hechos diferenciales que caracterizan y limitan las reglas de la economía de la salud.

En el abordaje de las soluciones, hay que recuperar y dar un nuevo sentido a las formulaciones clásicas que están plenamente vigentes en estos momentos de crisis. Me refiero, en primer lugar, a la apuesta por la atención primaria, asegurando esta vez que su adaptación y su crecimiento futuro reequilibra el sistema e incentiva la resolución, la desmedicalización y la prevención. Estoy convencido de que hemos de seguir potenciando la atención primaria, apostando por aquellos proyectos que conllevan elementos de cambio y que son un estímulo para contagiar otras reformas a nuestro sistema hospitalario.

En segundo lugar, también hay que priorizar claramente la prevención y la protección de la salud. En este sentido, en Baleares ahora contamos con un nuevo instrumento, la Ley de Salud Pública, recientemente aprobada por el Parlamento autonómico. Es una normativa moderna y de futuro, que incide directamente en muchos de los grandes retos de salud existentes en nuestra sociedad, tiene una orientación proactiva, porque busca prevenir antes que curar, y supone un cambio integral del modelo y del concepto de la salud pública.

Por otro lado, hemos de seguir identificando la gestión clínica como la gran alternativa que ha de hacer compatible la medicina de calidad, el cambio organizativo y la racionalización en el gasto farmacéutico.
También es fundamental la apuesta por las TIC, un elemento diferencial y destacado de la sanidad balear. Las tecnologías de la información comienzan a dar resultados impresionantes en la gestión de algunas patologías y se han de consolidar como herramientas indispensables en el control de la demanda, en la accesibilidad y en la resolución de algunos problemas de salud.

Gestionar con rigor y criterio siempre ha sido nuestra obligación, pero en el contexto actual este aspecto gana una relevancia esencial. Desarrollar políticas de recursos humanos y sistemas retributivos eficientes, en un sistema en que el capítulo de personal ocupa más de la tercera parte del presupuesto, se convierte en una necesidad imperiosa.

Finalmente, quería destacar la importancia que tiene el tratar de conseguir un pacto político nacional por la salud para, de esta forma, situar en el plano político el debate ideológico y concentrar los esfuerzos en la mejora de la eficiencia y la satisfacción de los ciudadanos.

Soy optimista, porque el capital humano es lo más valioso que tenemos. Las circunstancias que vivimos continúan enmarcadas en la restricción, la austeridad, el rigor y el esfuerzo y, por ello, me corresponde pedir corresponsabilidad y comprensión, con la convicción de que nuestro Sistema Nacional de Salud demostrará todavía más su fortaleza y eficiencia.

Vicenç Thomàs Mulet, consejero de Salud y Consumo del Gobierno de las Islas Baleares.  

PUBLICIDAD


Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner

Banner